
Partir no es irse
así como quedarse
no es sinónimo de estar.
Es jodido
que la necesidad
nos tenga
que marcar el derrotero.
Pero es difícil
casi imposible
regresar del todo.
Cuando nos vamos
dejamos un pedacito de alma
y andamos por el mundo
incompletos
tristes.
Llevamos un ladrillo
para mostrar
cómo era nuestra casa.
Y en el alma, una cicatriz.
El tiempo pasa
pasan los días
y los años.
Los árboles se desvisten
y se vuelven a vestir
la piel se nos arruga
otro fuego nos abriga
aprendemos
a ser distintos.
Y de esa cicatriz
bajo otro sol
y otra intemperie
nos brotan retoños.
La vida es sabia.
La vida es savia.
Nos nacen flores extrañas
con frutos agridulces.Crecemos
morimos
y volvemos a nacer
para morir de nuevo.
Y cada muerte
cada nacimiento
nos aleja más
y nos acerca.
La sangre fluye
cuesta arriba.
El corazón navega
cuesta abajo.
El dolor
y la alegría
comparten
nuestra mesa
y nuestra cama.El refugio de ayer
es una cárcel de puertas abiertas
y celdarios que desembocan
en un jardín que no es el nuestro...La vida es eso.
Un viaje despistado.
Un círculo incompleto.
Un hombro
donde apoyar
la cabeza y la esperanza
el tibio cuerpo ajeno que te arropa
un beso de luz que inunda el patio..
J. Sanchez