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................................Lhasa de Sela- La Frontera.........................................................Un 1° de Mayo clasista, independiente
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1º DE MAYO
¿”FELIZ” DÍA DE LOS TRABAJADORES?
Andrés Capelán
MONTEVIDEO/URUGUAY/02.05.08/COMCOSUR AL DÍA – Desde hace ya unos años, a
algunos periodistas desclasados les dió por desear “felicidades a todos los trabajadores
en su día” en vísperas el 1º de Mayo. Detrás de sus micrófonos o delante de sus
cámaras, por iniciativa propia o por orden superior, comenzaron a transformar un día
luctuoso en uno festivo, vaciándolo de contenido, banalizando una conmemoración que
de feliz no tiene nada.
Pero lo peor es que esa prédica perversa ha medrado en las cabezas de muchas
personas honestas, y es así que estos días he tenido que soportar varios deseos de“felicidad” en mi/tu/nuestro día. “¡Feliz día, compañero!” me han llegado a decir con una
sonrisa en los labios... ¿Feliz? ¿Qué tiene de “feliz” el 1º de Mayo? Sin ir mas lejos que
la Wikipedia cualquiera se puede dar cuenta de lo improcedente que es un saludo de
esas características. Cito:
“El Día internacional de los trabajadores o Día internacional del trabajo fue establecido
por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en
1889, como una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago,
sindicalistas anarquistas, que fueron ajusticiados en Estados Unidos por su participación
en las luchas por la jornada laboral de ocho horas que tuvieron su origen en la huelga
iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la
Revuelta de Haymarket en Chicago.
Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20.000 personas que fueron
reprimidas por 180 policías uniformados. Un artefacto explosivo estalló entre los policías
produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud
matando e hiriendo a un número desconocido de obreros. Se declaró el estado de sitio y
el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y
torturados, acusados del asesinato del policía.
El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no
existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados,
heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes.
El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 sindicalistas, que luego quedaron en
8. Las irregularidades en el juicio fueron muchas, violándose todas las normas
procesales de forma y de fondo, tanto que ha llegado a ser calificado de farsa. Los
acusados fueron declarados culpables, tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco
a la horca.
Oscar Neebe fue condenado a 15 años de trabajos forzados, Michael Swabb y Samuel
Fielden a cadena perpetua, Georg Engel, Adolf Fischer, Albert Parsons, Hessois Auguste
Spies, Louis Linng, a la horca. La ejecución de Fischer, Parsos, Engel y Spies se
consumó el 11 de noviembre de 1887, así la relataba José Martí, por entonces
corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires (Argentina):
...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las
manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero
y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está
la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro...
Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel
hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será
más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las
capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se
balancean en una danza espantable...”
Por todo esto y por algunas cosas más, mis tripas se revuelven cada vez que alguien me
desea “Feliz Día de los Trabajadores”, desde el parlante de una radio o la pantalla de
una televisión; mi corazón se entristece cuando el que lo hace es un trabajador honesto;
y mi cerebro se enturbia cuando se trata de un intelectual. Tantas cosas se han perdido...¿esta también? ¿Terminaremos haciéndonos regalos los primeros de mayo, como si
fuera el día del niño? Me niego, reniego.